Si has visto la serie de Netflix, seguro que también te enteraste de las quejas de los fans de la trilogía cuando salió el tráiler. El fallo del que todos hablaban era el doblaje en español. Pero aquí venimos a decir las cosas buenas que tiene esta serie original de Netflix que se estrenó el 10 de septiembre.

Qué hay de bueno en Memorias de Idhún
1. Es muy fiel al libro. Casi idéntico diría. Es la primera vez que una historia de Laura Gallego se adapta, y aunque la escritora siempre haya sido reacia a llevar sus obras a la pantalla, parece que pudo formar parte de grandes decisiones y que consiguió que la serie fuera lo más fiel a La resistencia. Supongo que por eso dijo sí a la serie, porque con las películas no hay tanto margen con el tiempo.
2. El doblaje: sí, todos sabemos cómo ha sido el doblaje en español, pero si eres de los que suele ver las series en inglés, no tienes por qué cambiar ahora. El doblaje en inglés es estupendo. Y muy fácil de seguir sin subtítulos. En España las voces de Michelle Jenner o incluso la de Carlos Cuevas coinciden bastante con lo que me imaginaba cuando leí está maravillosa saga.
3. Una serie para fans: la serie de Netflix es para los fans de la historia de Idhún. Problema o ventaja, es un hecho. El primer tomo (La búsqueda) se resume en estos cinco únicos capítulos de la primera temporada, y aunque nos sabe a poco (muy poco) si nos plantan una segunda temporada la veremos igual, porque no vamos a quejarnos con la primera adaptación (o sí?).

4. El anime: acostumbrados a ver series de este estilo procedentes del exterior, es una buenísima noticia que desde España estemos ampliando formatos de la pequeña pantalla. Este formato, además, parecía el más indicado para adaptar el mundo de Idhún, con fantasía, magia y dragones. Seguro no pretendían retratar el mismo dragón que en Juego de Tronos, o la magia de Maldita. El anime ha sido la mejor opción sobre todo porque la historia ya se había adaptado en una novela gráfica hace un par de años, y los dibujos, aunque muy diferentes a los de la serie, son los que funcionaron.
Tan bien está esbozados los personajes y los espacios donde se desarrolla la acción, que casi parecía que nos encontráramos en el metro de Callao a Sol. Una maravilla. Limbhad se vislumbra de vez en cuando, y quizás podamos verlo más en profundidad en las siguientes temporadas, pero el edificio del lugar es muy fiel a lo que el lector pudo imaginar cuando conoció por primera vez Idhún.
5. El sonido: no, no hablamos de las voces, sino el fondo. El silbido del metro, las espadas chocando, unos zapatos corriendo por los pasillos o un ordenador tecleando su búsqueda en Chrome.

6. Alsan Y Jack: es de las amistades que más se desarrollan durante los cinco capítulos de la serie Memorias de Idhún. Aunque hubiese estado mejor profundizar la relación entre Jack y Victoria (sobre todo por lo que llega después), la protección y entrenamiento que Alsan tiene con Jack es de lo más entrañable.





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