No tuvo un buen final. Final de la carta.

Bromeo.

Me ha costado escribir esto. He hecho unos cinco borradores y ninguno me pareció bueno. O no lo suficiente como para publicarlo. Pero hace poco escuché que para dejar ir algo, lo mejor que puedes hacer es escribir una carta. Y aquí estamos, querido lector. Espero que te ayuden estas palabras, o al menos te den algo de paz.

He hablado con varios fans sobre el final, he leído la mayoría de los comentarios de redes sociales; los tristes, los nostálgicos y los cabreados. Incluso los que declaran odio y muerte a los escritores de la serie (tenemos un fandom a veces un poco tóxico, no lo neguemos). He visto los edits que han ido saliendo en estos días (y te puedo asegurar que veré los que vengan), las teorías de tumblr, los finales reescritos de unos fans que quieren llenar el hueco. Pero he venido aquí a aclarar el final, a explicar(me) por qué sí ha sido un buen final.

15 años formando una familia

Quince temporadas. Quince benditas temporadas que me acompañaron en casi toda la etapa escolar.

La serie se estrenó en España en TVE en el verano de 2007. Después pasó a Cuatro, a FDF y ahora puedes ver las 14 temporadas en Prime Video. La temporada 15 se sigue emitiendo en España en AXN los domingos a partir de las 23:50 con un doble episodio.

El último episodio de esta historia sobre los Winchester llegó el 19 de noviembre. 44 años antes y ese mismo día, se lanzaba el tema por excelencia de la serie «Carry on my wayward son». Tuve la posibilidad de ver el último episodio en directo. Eran las 3 de la mañana cuando comenzó, y a las 3:27A.M del viernes 20 de noviembre, se me rompió el corazón.

Un artículo de TV Guide describe la serie como «el puerto confiable y robusto en medio de una tormenta de cambios. Si no era un compañero constante, era al menos una manta de seguridad a la que los fans podían acudir siempre que necesitaran estar seguros de que, a pesar de los desafíos que se presentaban en su camino, siempre había un camino a seguir».

Sobrenatural es la serie por la que empecé a ver series. La encontré por pura casualidad un verano por la mañana, de esos días entre semana que no tienes nada que hacer y es demasiado pronto para bajar a la piscina con los amigos. Ahí estaba Dean, ahí estaba Sam. Ahí comenzó la familia.

La salvación

El primer punto que quiero tratar en esta carta es la salvación de los hermanos. Consiguieron la libertad que Chuck les había quitado y vivieron como cazadores de verdad. Sin resurrecciones, sin tratos ni más búsquedas de poderes cósmicos para volver a estar juntos.

Y así murió Dean. En una caza ordinaria como un ser humano ordinario, sin estar predeterminado por un destino, sin tener que ser el recipiente de ningún ángel ni salvar al universo (un vez más) del apocalipsis.

La caza era lo suyo, y aunque en varias ocasiones vimos que él buscó algo más (una familia, cortar el césped un sábado y enseñar mecánica a su hijo adoptivo), debía morir así. Por todo lo que había sufrido y porque donde se es verdaderamente feliz es en la otra vida; no en la terrenal sino en el más allá ( o así quiero necesito creerlo).

¿Me dolió? Me destrozó. ¿Lloré? Lloré tanto que no pude dormir después de verlo. Pero Dean es salvado.

En la primera aparición de Cas en la temporada 4, Dean mismo dice que no entiende por qué debe ser salvado, que no lo merece. En ese momento fue sacado del infierno por un plan de los ángeles, pero esta vez fue salvado porque se lo había ganado. No por terceras personas ni por planes ocultos. Esto es su salvación: Dean, por todo (no a pesar de) se ganó el cielo, se ganó ser feliz eternamente y rodearse de los que le aman.

Estoy segura de que tenían pensado un final a modo de cena de Acción de Gracias en el cielo con toda la familia que formaron durante los 15 años que duró la serie. Quiero pensar que fue así, que el cielo ya no tenía puertas, que no había una paz eterna solitaria para cada alma y que podían encontrarse como lo hicieron Sam y Dean. Y la razón de por qué no lo hicieron fue por la situación de la pandemia. Supongo que tendremos que esperar un tiempo para que revelen el verdadero final.

La familia

Esto me lleva al segundo punto: la familia Winchester.

Todos odiamos a Dean cuando dijo que Jack no era de la familia. Quisimos estamparle (y no con una tarta en la cara). Pero Jack, Cas, Bobby, Charlie, Kevin, Garth, Jo, Helen, incluso Arthur Ketch…Todos esos son familia. Y Jack también lo fue (recordemos que su nombre aparece escrito en la mesa del Búnker).

Esto es lo que echaron de menos los fans. Necesitábamos un reencuentro, no un «terminar como todo empezó, siendo solo Sam y Dean» porque eso no es lo que nos mostraron durante 15 años. Ellos eran sangre. Pero la familia no es sólo la sangre. Y esa escena de ellos dos solos, o la conversación cuando Dean está desangrándose, rompieron los esquemas de lo que los fans llevaban por bandera.

Castiel

Todo está mal con el final de Castiel. Empezando con la reacción de Dean yéndose a tomar tarta olvidándose de la declaración de amor del ángel.

Repito que ya eran cazadores normales, que no harían más resurrecciones ni tentarían más a los entes cósmicos. Pero algo….lo que sea…una oración de Dean, un pensamiento hacia Cas diciendo que también lo quería…aunque fuese desde su imagen de macho duro. Algo. No nos sirvió con la mención de Bobby de «Cas ayudó» a formar el cielo. Ya sabíamos que lo amaba, y que formar un cielo perfecto para los Winchester era una declaración más de su adoración a la humanidad y hacia Dean. Pero queríamos una respuesta de Dean. Queríamos lágrimas y abrazos. Queríamos la reciprocidad que hemos visto durante 15 años del personaje. Algo, lo que fuera.

El cielo de Jack

Es irónico, pero acabo de buscar el significado del nombre «Jack» y significa «Dios es misericordioso» (gracias por esto). Ese es el cielo al que yo quiero ir cuando muera, el cielo que ha construido Jack. ¿Recordáis cómo era el cielo con Chuck? Todo era papeleo, puertas y restricciones. No era un cielo conjunto, era una eternidad solitaria con ilusiones de los momentos felices. Todo era mentira.

El cielo que han creado Jack y Castiel es todo lo que no fue antes. Quería hacer las cosas diferentes y vaya si lo consiguió.

Sam

Incineró a su hermano y le dejó ir. Porque eso es lo que hacen los humanos de a pie. Formó una familia (sí, con Eileen, no acepto otra por esposa) y construyó una vida. Y la vivió plenamente. Quizás habría querido una aclaración de si siguió cazando. Cuando Dean lo dejó en la temporada 6, apareció con un trabajo estable. Creo que Sam podría haber tenido algo así y dejado la caza. Deben aclarar las dudas.

Por todo esto me gustó y no me gustó el final. No sé si es por el vacío que no podré llenar con otra serie, pero el final de los Winchester, queramos o no, lo venían anunciando desde el inicio.

Sólo queda decir gracias por este viaje, y Goodbye, Boys.

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